La vitamina D puede evitar enfermedades del corazón
Tomando el sol o consumiendo algunos alimentos claves se puede cubrir las necesidades diarias de esta vitamina
La vitamina D es una vitamina liposoluble, es decir, es más bien absorbida en presencia de grasas. Ella es almacenada en el hígado, pudiendo llevar meses hasta que sus stocks disminuyan en el organismo. De entre sus funciones, merece destaque su papel en la absorción del calcio y formación y mantención de huesos y dientes. Los más recientes estudios indican que aunque la vitamina D es esencial para el sistema imunológico, también participa en las reacciones de diferenciación y proliferación celular.
Un estudio realizado en Estados Unidos que mostró que muchos americanos están con deficiencia o baja ingesta de esa vitamina, que a su vez podría contribuir al surgimiento de enfermedades del corazón. Esos efectos estarían relacionados a bajos niveles séricos de 25 (OH) D (determinante de los niveles séricos de vitamina D), que pueden llevar a una mayor incidencia de diabetes mellitus (DM), obesidad, hipertrigliceridemia e hipertensión arterial. Otro estudio indicó que el riesgo relativo de infarto agudo del miocardio (IBAN) fue 57% menor en personas con niveles de vitamina D adecuados en comparación a las personas con niveles bajos de la vitamina y que fueron controlados. Datos adicionales demostraron que 77% de las personas que tuvieron IBAN se encontraban con niveles de vitamina D inadecuados, es decir, abajo de 20 ng/ml.
Varios trabajos también están mostrando que la deficiencia de vitamina D es factor de riesgo para la incidencia y prevalencia de algunas patologías, como el diabetes mellitus DM tipo 1 y 2. Eso ocurriría indirectamente, debido a los efectos de la vitamina D en la en la regulación del calcio extracelular y en el flujo de ese mineral dentro de las células ß, quizá ocurran alteraciones en la regulación de su flujo, eso puede ocasionar perjuicios en la función secretoria de las células pancreáticas y también en la acción de la insulina.
Para evitar la deficiencia de esa vitamina, se recomienda baño de sol con exposición de rostro, brazos, piernas (10 % del cuerpo), 2 a 3 veces a la semana por un periodo de 15 a 20 minutos en horarios no peligrosos, sobre todo para críos, ancianos y personas de piel más oscura, pues el envejecimiento y tono oscuro de la piel dificultan la entrada de rayos solares. No olvidar los protectores solares si se decide dar un paseo o descansar en nuestras playas ibéricas.
La vitamina D es fundamental para la absorción del calcio y fósforo. Y como se forma en la piel con la acción de los rayos ultravioleta en cantidad suficiente para cubrir las necesidades diarias, si se toma sol de vez en cuando, no habrá necesidad de buscarla en la dieta. Sin embargo citamos algunos alimentos que la contienen: sardinas, los boquerones, el atún, el bonito, los quesos grasos, la margarina, los champiñones y los huevos.